domingo, 29 de noviembre de 2015

Biografía

Un gran periodista

El escritor Rodolfo Walsh fue un gran personaje en la historia argentina, nos dejó sus obras, su historia y su lucha contra la última dictadura militar.
Rodolfo Walsh fue un narrador, periodista, cuentista, militante argentino. Se destacó en el género policíaco, escribió varios éxitos literarios, como “Variaciones en rojo”, “Operación Masacre”, “¿Quién mato a Rosendo?”, entre otros. Fue víctima de la última dictadura militar (1976-1983), perdió a su hija en un combate con las fuerzas armadas el mismo año que asumen al poder, escribió la Carta Abierta para la Junta Militar y fue asesinado por los militares.
 Su vida literaria comenzó  sus 17 años ya trabajaba en la editorial Hachette como traductor de cuentos policiales, fue allí donde comenzó su fascinación por el género. A los 20 años empezó a publicar sus primeros textos periodísticos y fue en 1953 que publicó su primer libro de cuentos, “Variaciones en rojo” (1953), esta obra marco una evolución en el género policial, dentro de él se puede encontrar tres novelas breves independiente entre sí pero las une el mismo protagonista  gracias a esto recibió un premio municipal de literatura en Buenos Aires.
Su inquietud e interés acerca de crímenes que sucedían, lo llevó a investigar los fusilamiento de José León Suarez. Se encuentra con un gigantesco crimen organizado y ocultado por el Estado, a partir de allí se recluta en una isla de Tigre, cambiando su nombre por el de Francisco Freyre, su incomodidad por acercarse a la verdad era más fuerte que él, es entonces cuando junto a otro periodista decide enfocarse en lo que sucedió en ese lugar  que da lugar a su libro llamado Operación Masacre en 1957 actualmente es reconocido internacionalmente.
La confusa  muerte del obrero metalúrgico, Rosendo García, que sucedió en 13 mayo de 1966, Walsh estaba convencido de que todo giraba alrededor de la política, fue cuando se define como escritor político y aclara: “en Argentina ya no se puede vincular con la literatura política”, dos años después publica el libro llamado “¿Quien mato a Rosendo?“, gracias a los testimonios que recaudó.
Antes de partir  a Cuba, publica “El caso de Satanowsky”, donde evidenció que matones de la SIDE asesinaron al abogado, descubrió allí oscuros intereses acerca de la propiedad del diario “La Razón”, dando con los culpables. Ya en cuba y acompañado por su segunda mujer  Estela Blanchard, funda en La Habana, la agencia de prensa latina, junto a sus colegas Jorge Masetti, Rogelio García Lupo, y el escritor Gabriel García Márquez. Concluye a no ser más un simple observador, si no que formaría parte activamente de él, como jefe de servicios especiales. Usando su conocimiento de criptógrafo descubrió, a través de unos cables, la invasión de la CIA, en cual Estados Unidos estaba entrenando exiliados cubanos en Guatemala, para poder  invadir Cuba por playa Girón en 1961.
Sus comienzos como militante en la organización Montoneros fueron en 1973, con el grado de jefe de  inteligencia y el alias de “Esteban”. Crea un sector de informaciones dentro de la misma organización, donde será responsable junto a su amigo poeta  Francisco Paco Uriondo, como redactor y fundador de noticias, bajo el golpe de Estado encabezado por Jorge Videla, crea la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA).
 “Reduzca  esta información hágala circular por los medios a su alcance, a mano, máquina, a mimeógrafo, oralmente mande copias a sus amigos, nueve de cada diez la están esperando,  millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento, vuelvan a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad derrote al terror y haga circular esta información”.
El 24 de marzo el escritor redacta la Carta Abierta a la Junta Militar, en la cual denuncia y deja en evidencia  al gobierno militar. Al día siguiente sale a repartir, vestido de jubilado, copias  a redacciones y  editoriales.  Logra entregar poca cantidad. Ya que cuando caminaba por San Juan y Entre Ríos, fue sorprendido por el grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), intentó defenderse con su arma personal pero no lo logró y fue asesinado en el mismo momento a causa de las balas recibidas, llevaron su cuerpo sin vida hasta la Escuela según los testigos. Pero hasta el momento, nunca fueron encontraros sus restos. 
Esta dictadura no solo se llevó la vida de Rodolfo, en septiembre de 1976 fallece su hija mayor María Victoria a los 26 años, militante de Montoneros, en un enfrentamiento con las Fuerzas Armadas. Ella y su compañero, decidieron matarse para no quedar en mano de los militares. A raíz de lo sucedido,  Walsh escribe una carta llamada “Carta a mis amigos”, donde cuenta  detalladamente, con ayuda de un testigo, los hecho que llevaron al propio fusilamiento de Vicki.
“Hoy se cumplen 3 meses de la muerte de mi hija María Victoria, después de un combate con fuerzas del Ejército. Sé que aquellos que la conocieron la han llorado. Otros, que han sido mis amigos o me han conocido de lejos, hubieran querido hacerme llegar una voz de consuelo. Me dirijo a ellos para agradecerles, pero también para explicarle como murió Vicky y por qué murió…” así comienza esta desgarradora carta.
Hay una segunda carta que es dirigida a su hija en la cual cuenta como se entera de su muerte, titulada “Carta a Vicki”.
No solo los libros anteriormente nombrados fueron los únicos publicados por Walsh. Esta el famoso cuento “Esa Mujer” que forma parte de libro “Los oficios terrestre”, en el cual da a entender  que se trata del cadáver de Eva Perón. También está al libro “El violento oficio de escribir”, una obra periodística en donde se recopilaron todas sus notas como periodista. Sus libros fueron  republicados después de su muerte por Ediciones de la Flor.

En la actualidad existe en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, situada en la Ciudad de la Plata,  una agrupación llamada Rodolfo Walsh, conmemorando al escritor  y gran periodista. Se creó en 1987  donde no solo se habla de su historia si no que hacen referencia al compromiso que asumió en los tiempos de represión.

Trayectoria

"Escribir es escuchar"

Autor de los famosos libros “Operación Masacre”, ¿Quién mató a Rosendo?, Variaciones en rojo y el caso Satanowsky son referentes en la literatura.
El argentino Rodolfo Walsh fue un periodista, escritor, cuentista y militante. Su obra más destacada es “Operación Masacre” una historia que nace en 1956, también entre sus libros más importantes se encuentran ¿Quién mató a Rosendo?, Variaciones en rojo y el caso Satanowsky. Fue asesinado por la dictadura militar de 1976, el 25 de marzo de 1977 luego de escribir la Carta Abierta a la Junta Militar.
Unas de sus más grandes obras fue "Operación Masacre", esta historia nace un 9 de Junio de 1956 en un contra golpe militar del lado peronista enfrentada a la dictadura militar, llamada Revolución Libertadora. La cual fracasa como tal y en un terreno descampado en José León Suarez, en Buenos Aires, son fusilados cinco hombres sospechados de estar implicados en la rebelión militar del General Juan José Valle.
Luego de seis meses de lo ocurrido a Rodolfo Walsh le llegó la noticia de un anónimo, que había un "fusilado" vivo. A él le interesa el tema por lo cual empieza a averiguar sobre lo sucedido esa noche. Pasaba el tiempo y siguió encontrando sobrevivientes de esa "matanza" que habían dicho, eran siete los hombres vivos que gracias a que Walsh se ocupó de contactarlos uno por uno, pudieron contarle al periodista todo lo ocurrido en ese hecho. Al juntarlos, escuchó las cosas que pasaron estos hombres, cosas que jamás olvidaran. Con su investigación acumulaba datos, fechas, lugares, palabras, momentos. En 1957 su libro sale publicado pero no se conformó con solo un libro, quiso meterse más en el tema todavía y siguió averiguando de esa historia tan real que impresionaba. 
De los sobrevivientes, el relato más estremecedor es el que protagoniza Di Chiano. Queda en medio del tiroteo de esa noche para el olvido, pero quedó ileso. No sabe cómo pero ninguna bala lo rozo siquiera, entonces se hizo el muerto tirado en piso pero corría el riesgo de que se den cuenta de su accionar y lo mataran realmente.
Todo lo vivido para estos siete hombres que sobrevivieron a la matanza de esa noche, sirvió para que la justicia tomara cartas en el asunto, pero todo quedó en la nada ya que el Juez Castrense no encontró delitos en el accionar de ningún funcionario policial.
Cuando ocurrió este hecho, ningún diario nacional ni extranjero cubrió la noticia. Recién a fin de 1956 Leonidas Barletta publicó en su periódico "Propósitos" la denuncia de Di Chiano. Hace poco se supo que la iniciativa de la nota en el diario fue de Walsh.
"Esta es la historia que escribo en caliente y de un tirón, para que no me ganen de mano, pero que después se me va arrugando día a día en un bolsillo porque la paseo por todo Buenos Aires y nadie me la quiere publicar, y casi ni enterarse".

Durante 1957, Walsh publicó una serie de notas en el periódico "Revolución Nacional". Luego del 27 de Mayo al 29 de Junio del corriente año, publicó nueve artículos más en la revista "Mayoría" de los hermanos Tulio y Bruno Jacovella.
Finalmente con sus notas publicadas se dirigió al Estudio Ramos Mejía, donde allí funcionaba el semanario Azul y Blanco y al hablar con el dirigente y director de ese estudio, Marcelo Sánchez Sorondo, sale su primera edición del libro que unos meses más tarde aparecerá con el nombre de "Operación Masacre". Tuvo cuatro ediciones este libro, el último salió en el año 1972.

En 1973 sale la película "Operación Masacre", protagonizada por Norma Leandro, Víctor Laplace y otros grandes actores. Fue filmada en la clandestinidad durante la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse en 1972. El argumento se basó pura y exclusivamente al libro del Periodista Rodolfo Walsh. 



Corre el año 1969 cuando Rodolfo Walsh escribe el libro ¿Quién mató a Rosendo? Narra el asesinato a sangre fría del dirigente sindical Rosendo García, ocurrido el 13 de Mayo de 1966 en la confitería La Real ubicada en el barrio de Avellaneda, donde se enfrentan dos sectores opuestos del gremialismo peronista (CGT y Vandorismo), dejó tres muertos como resultado del enfrentamiento. Rosendo García, dirigente de los obreros metalúrgicos, Domingo "el griego" Blajaquis y al obrero Juan Zalazar.
Al igual que con Operación Masacre, Walsh escribe este libro con testimonios reflejados por testigos del hecho ocurrido en Avellaneda. El tema principal para el autor es contar como mataron a Rosendo García, pero lo profundo del tema es contar y mostrar el drama del sindicalismo peronista por los años 1955.
Otra de sus novelas con más repercusiones fue "Variaciones en Rojo", considerada por la crítica argentina como una autentica pieza maestra de la literatura policial. La investigación del crimen fue una de las mayores obsesiones de Rodolfo Walsh, quien encontró en el género policial una manera eficaz de denuncia social y política. Narra tres asesinatos que son investigados y resueltos por dos hombres, el comisario Jimenez y Daniel Hernández, editor.
Un nuevo caso seduce a Walsh para crear una investigación periodística. "El caso Satanowsky". El 13 de Junio de 1957 asesinan al abogado Marcos Satanowsky, alguien que fue muy vinculado con la colectividad judía. El hecho ocurrió en su mismo estudio jurídico por tres hombres armados. Walsh rotula esta hecho como "el crimen más literario del siglo".
También escribió un cuento llamado "Esa mujer", incluido en el libro " Los oficios terrestres", sin nombrarla se sabe que este cuento habla de Eva Perón. Es un diálogo que tiene Walsh con Carlos Eugenio de Moori Koenig, quien robó el cadáver de Evita y lo lleva al edificio de la CGT en 1955 luego del derrocamiento de Perón.
"El violento oficio de escribir" es titulado de esa manera ya que Walsh, en un texto autobiográfico, escribió que en 1964 había decidido que de todos sus oficios, el violento oficio de escritor era el que más le convencía. En este libro se encuentran recopiladas todas sus notas periodísticas.
Para terminar con sus libros está “Un kilo de oro", cuenta sobre la injusticia que sufrió una familia en una estancia bonaerense, en la cual no se veía beneficiada ni con las cosechas ni con el ganado, hasta que el hombre de la cada cae en una trampa en la que termina preso, viéndose en la obligación de vender todo a un senador que siempre le quiso comprar su campo.
 Trágica muerte

Padre e hija unidos en una misma lucha contra la dictadura 

 María Victoria Walsh, hija del periodista y militante argentino Rodolfo Walsh, falleció en el año 1976 en medio de un  enfrentamiento con el Ejército.



 Un día después de cumplir 26 años, Victoria Walsh muere el 29 de septiembre 1976, luego de enfrentarse al Ejército en el marco de una dictadura militar que había comenzado el 24 de marzo de ese mismo año. Victoria al estar  rodeada por los militares, decidió terminar con su vida, al igual que lo hizo su novio, Alberto Molina. Ella era oficial 2° de la organización Montoneros.
Nació en 1950 y a los pocos años se mudó a La Plata, provincia de Buenos Aires, donde vivió toda su infancia. Era considerada una gran alumna en la escuela, por sus altas calificaciones. Al notarse esta superioridad sobre el resto de sus compañeros, pasa de sexto grado a segundo año de la secundaria.
Tanto Victoria como Rodolfo Walsh, eran militantes del grupo montonero que se había fundado en el año 1970 y estaban en contra de la dictadura militar que se había producido en Argentina. “Vicki” había iniciado en la agrupación a la edad de 22 años por influencia de su padre que había comenzado en 1973. Ella sabía perfectamente en la dura lucha en la que se había involucrado. Walsh afirma que, "Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era hablar, sino caer. Llevaba siempre encima la pastilla de cianuro...". Cada miembro de esta agrupación, llevaba en su bolsillo esta pastilla, en el caso de que estuviesen rodeados por los militares y no pudiesen hacer nada más que acabar con sus vidas para no tener que sufrir las torturas que les esperaban si los capturaban vivos.
Cuando acababa de cumplir 22 años, ingresó al diario La Opinión, en el cual, al cabo de unos pocos meses en convirtió en una gran periodista, tomaba decisiones firmes y claras en la empresa. Sin embargo, a medida que fue pasando el tiempo, se dio cuenta de que en realidad no era su vocación. En el tiempo en que se desempeñó como periodista, fue elegida delegada sindical por sus compañeros, y se enfrentó en varias oportunidades con el director del diario, Jacobo Timerman, hasta el momento en que él denunció a varios de sus empleados como que eran guerrilleros. Este conflicto fue crucial para que María Victoria abandonara su trabajo de forma abrupta.
Luego de conocer lo que su padre hacía, comenzó a militar en una villa, y a partir de entonces, cambió rotundamente. Se involucró no solo en la villa en la que había comenzado, sino en otras más a lo largo de los años. Sin embargó combatía con el nombre de la primera villa. En 1975, Emiliano Costa, el entonces marido de Victoria, el cual había conocido cuando trabajaba en La Opinión, es detenido y desaparece. En medio del dolor por su desaparición, nace la hija de ambos.
Esto motivó, de alguna manera a que se comprometiera aún más en la militancia día a día, y junto con otros militantes, comenzaran a adquirir más fuerza en cada enfrentamiento que tenían con las fuerzas del Ejército de aquella dictadura militar. A su vez, provocó que fuera perdiendo el contacto con sus padres, ya que ella se encontraba militando en la villa todo el día. Rodolfo cuenta: “Nos veíamos una vez por semana, cada quince días. Eran entrevistas cortas, caminando por la calle, quizá diez minutos en el banco de una plaza. Hacíamos planes para vivir juntos, para tener una casa donde hablar, recordar, estar juntos en silencio”.
A medida que pasaban las horas y últimas semanas antes de su muerte, cada vez se iban cobrando más vidas de jóvenes que militaban en Los Montoneros, varios de ellos eran sus amigos, pero a pesar de las pérdidas, ella no podía bajar los brazos, porque eso significaría que se rendía ante el gobierno de facto.
El día anterior a su muerte, el 28 de de septiembre cuando era su cumpleaños número 26, Victoria, junto con su hija de apenas 1 año y 2 meses a la cual no había podido dejarla con alguien más, fueron a una casa que estaba ubicada en la calle Corro n° 105 barrio de Floresta en Capital Federal, donde tenían una reunión y se quedaron a dormir.
Los militares habían hecho investigaciones y descubrieron que en aquella casa se organizaban reuniones. A las siete de la mañana del 29 de septiembre, comenzaron a escucharse en el tranquilo barrio porteño, el ruido de camiones, autos, helicópteros y un tanque de guerra, repletos de militares que con sus altavoces despertaron a todos los vecinos que se encontraban durmiendo y  alertando a los militantes que se encontraban en la casa donde estaba Victoria.
Habían rodeado toda la manzana. Los soldados se posicionaron frente a esta casa, amenazando que si no salían con las manos en alto iban a abrir fuego. En la casa se encontraban los integrantes del Secretariado Nacional montonero, además de Victoria Walsh y su hija, Alberto José Molinas Benuzzi, “Secretario Político”, José Carlos Coronel, jefe de la “Secretaría Sindical”, Ignacio José Bertrán, “Oficial Primero de la organización Montoneros” e Ismael Salame, jefe del “Departamento Territorial- estudiantil de la Secretaría Política”.
Los montoneros aturdidos por lo que estaba sucediendo en aquel momento, se negaron a entregarse y comenzaron a disparar, Coronel, Beltrán y Salame lo hacían desde la planta baja, Victoria y Alberto subieron a la terraza y descargaban  sus metralletas contra los soldados. Este combate duró casi dos horas, en el que de a poco, los militares fueron reduciendo las amenazas, hasta que quedaban solo Victoria y Alberto en la parte más alta de la casa. 
“Vicki”, sin borrar su sonrisa, continuaba disparando a los combatientes, que en primera medida, querían capturar a los militantes con vida y así poder someterlos a extensos interrogatorios sobre la agrupación, descubrir a los  máximos líderes y poder exterminarlos a todos ellos, para continuar con la dictadura de forma tranquila, limitando las libertades de todo ciudadano que se opusiera  a este gobierno de facto, torturando y llevando a la muerte en muchas situaciones, en el caso de que no pudiesen “insertarlos” nuevamente a la sociedad.
En un momento, casi las 8 y 30 de la mañana de aquel día, los soldados dejaron de disparar al instante en que Victoria dejó también de hacerlo y  pudieron verla. Se encontraba con un camisón y en voz alta pero muy tranquila, declara un soldado del Ejército que estaba atacando: “Milicos ustedes no nos van a atrapar, ustedes no nos matan. Nosotros elegimos morir” y segundos después de pronunciar estas palabras, ambos se llevaron la pistola a la cabeza y se dispararon. Minutos más tarde, el Coronel y los militares ingresaron y lanzaron en la planta baja dos granadas para asegurarse que de no haya peligro y un montonero pudiera atacarlos. Al entrar encontraron a los 5 integrantes que yacían muerto en el piso y a la hija de Victoria, sentada en la cama.
Rodolfo Walsh, un día después de la muerte de su hija, escribió “Carta a Vicki”, en la que expresaba su dolor y de la manera en la que se había entrado a través de un comunicado, pero que tanto él como su madre estaban orgullosos de todo lo que había logrado en su vida. Además, luego de tres meses de este triste suceso, redactó otra carta llamada “Carta a mis amigos”, contando acerca de la vida de Victoria y sus últimas horas.
Ella estaba dispuesta a hacer todo para lograr ser escuchaba a pesar de la represión que se sufría en esos años. Al cabo de unos días, en la casa donde había ocurrido la tragedia, apareció pintado el frente, “Aquí murieron cinco héroes montoneros”. Al pasar los años, fueron homenajeados en diferentes lugares, siempre recordando que a pesar de que las fuerzas armadas en algún momento iban a vencerlos, nunca dejaron de resistir hasta el último segundo.

Su último día

El final esperado para el escritor Rodolfo Walsh

El periodista argentino fue asesinado por la dictadura militar de 1976 el día después de escribir la Carta Abierta a la Junta Militar.
El 25 de marzo de 1977, Rodolfo Walsh es asesinado por el grupo de tareas (GT) 3.3.2 de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), luego de haber dado a conocer la famosa Carta Abierta a la Junta Militar. Fue uno de los mejores periodistas argentinos, escritor, cuentista, militante de Montoneros, creador de la agencia Prensa Latina. Hace 38 años que le quitaron su vida, cada año se lo recuerda y se lamenta su trágico final.
Walsh comenzó a militar en Los Montoneros en 1973, cumplía el rol de jefe de inteligencia. El compromiso que asumió fue muy profundo, de tal modo que abandonó la escritura y la lectura en general para dedicar su día a día en la militancia y a las lecturas necesarias para ella. “Siempre participó de las estructuras de prensa e inteligencia y su aporte fue decisivo en el desarrollo político-organizativo de ambas estructuras” declaró el jefe político y militar del periodista en Montoneros, Mario Eduardo Firmenich.
En 1976 ocurre lo peor para Argentina, el golpe de estado más atroz que sufrió hasta ese momento. Es a partir de ahí que el periodista empieza a tener opiniones encontradas con la agrupación política a la que pertenecía. Entonces decide comprar una casa en la ciudad de San Vicente, en la cual se refugia bajo la falsa identidad de un profesor de inglés retirado. Hacia el final de ese mismo año, comenzó a planear su golpe a la dictadura. Armó un esquema de la carta que fue dedicada al primer aniversario del aterrador gobierno, el cual hacia seis meses le habían quitado la vida a su hija mayor Vicky.
Muchos párrafos de la carta son tomados de los partes de ANCLA (Agencia de Noticias Clandestinas) que son mencionados como la fuente principal. Utilizó un formato de texto “numerológico”, expresa la violencia, los secuestros, las desapariciones y los asesinatos cometidos por la dictadura que los deja en evidencia a toda la sociedad.
“La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos, y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años…” así es como comienza una extensa carta con cinco apartados en la cual el periodista se descarga y sigue desenmascarando todos los hechos horribles cometidos por esta dictadura.
Al otro día, el 25 de marzo de 1977, Walsh fue a repartir copias de la Carta a diferentes medios y editoriales. Esa mañana utilizó un disfraz de jubilado para pasar desapercibido. Con su sombrero de paja que completaba el atuendo, salió de su casa junto con su mujer Lilia Ferreyra hacia Constitución. Ella se quedó en un negocio, mientras que él siguió hacia la estación. En su camino se cruzó con el dueño de la inmobiliaria que le entregó los papeles de la casa en la que se refugiaba.
Hacía unos minutos que él había dejado las primeras copias de la Carta Abierta en un buzón y se dirigía a una reunión con una compañera de Montoneros, su esposo había fallecido en el mismo tiroteo que muere su hija Vicky. Ella se comunicó con Walsh a través de una carta para manifestarle que la organización no se hacía cargo de ella. Estaba encerrada en una casa, no le daban ninguna contención. Lo único que obtenía era un lugar para poder dormir pero a cambio tenía que estar encerrada ahí. Entonces él organizo una cita con ella.
Lo emboscaron cuando se dirigía a esa reunión, transitaba por San Juan de Entre Ríos hacia el Oeste. Él se dio cuenta que lo estaban persiguiendo, entonces comenzó a correr y frenó para sacar una pistola calibre 22 que había escondido en su bota antes de salir de su hogar, cuando el mayor del Ejercito Juan Carlos Coronel abrió fuego. Walsh debía ser capturado vivo pero eso no era lo que él planeaba. Se enfrentó con los militares y se tiroteó con su pistola, aguantó hasta donde pudo. Su objetivo era no llegar con vida a la sala de interrogatorios, por eso entregó su vida en la calle. En el intento fallido de captura, Alfredo Astiz, quien se infiltró en las Madres de Plaza de Mayo, tenía que “taclear” a Walsh, ya que además de ser asesino era jugador de rugby. Las otras personas que se encontraban para secuestrar al escritor fueron Jorge “Tigre” Acosta, Jorge Rádice, Antonio Pernías, Enrique Yon, Juan Carlos Rolón, Pablo García Velazco. De la Marina: el prefecto Héctor Antonio Febres, Carlos Orlando Generoso, del Servicio Penitenciario Federal, Ernesto Frimon Weber, Roberto González, Juan Carlos Linares, Pedro Salvia y Juan Carlos Fotea de parte de la policía.
Hasta el día de hoy no se sabe con exactitud dónde está su cuerpo. Existen varias versiones en las que afirman que se lo vio por última vez en la ESMA, cerca de donde hoy está el Museo Malvinas, con su pecho cortado por la mitad a causa de innumerables balas recibidas.
En el maletín del escritor encontraron los papeles de la casa que horas antes le habían entregado. De allí sacaron la dirección de su casa clandestina para asaltarla. “ Con la incorporación de Lilia Ferreira íbamos a bordo del destartalado Ami 8 verde Patricia y yo, junto a nuestros hijos, María de cuatro años, y Mariano, de apenas quince días. Rodolfo nos esperaría con un asado para conocer a su primer nieto varón. Comencé a detener mi Ami frente a un portón blanco, despintado Lilia dijo ‘esperen, pasa algo raro’ y bajó antes de que terminara de frenar. Un segundo después bajé tras ella, que con paso rápido se asomaba sobre el portón, giraba sobre sus talones, apuraba el paso y, desencajada, casi gritaba ‘Vamos, vamos’. Entendimos todos que había sucedido” relató Jorge Pinedo, el marido de la segunda hija de Rodolfo, Patricia Walsh, en el libro “El violento oficio de escribir”.
A Walsh lo entregó un compañero de Montoneros, se trataba de José María Salgado, quien fue secuestrado en la vía pública en el partido de Lanús, trece días antes de este trágico día, el 12 de marzo de 1977. Lo retuvieron varios días en la ESMA, todo indica que le sacaron información muy importante para poder llevar a cabo la captura del escritor.
Gabriel García Márquez fue el encargado de difundir la Carta al poco tiempo de la muerte de Walsh. “Quedará para siempre como una obra maestra de periodismo universal” describió el compañero de Rodolfo en Prensa Latina. Lila Pastoriza, quien trabajó con Walsh en ANCLA, dice que la Carta es un documento con mucha importancia para explicar todo lo que pasó en el país. Para saber porque fue el golpe de estado, siempre recurro al escrito. Es por eso que actualmente es leída en las escuelas y universidades para que todos tomen conciencia de lo atroz que fueron esos años para la República Argentina.
El 24 de marzo de 2012, en la ex  ESMA, se realizó un acto para recordar a Rodolfo Walsh e inaugurar la obra de León Ferrari, donde se reproduce la Carta Abierta en diez paneles de vidrio en el denominado “bosque de eucaliptos” que se ubica enfrente del Casino de Oficiales.

Ya son 38 años los que pasaron desde este trágico suceso. Todavía toda su familia, amigos y compañeros están a la espera de justicia. Walsh dejó una marca muy importante en todo el país y Latinoamérica. En el periodismo es un gran referente, todavía nadie logro superarlo. Él va a vivir por siempre en sus libros, en los escritos que se recuperaron y en la memoria de todas las personas que lograron conocerlo.


Una Agrupación que apunta a crecer día a día

Hace 28 años se creó en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la  Universidad Nacional de La Plata (UNLP) una agrupación político estudiantil, que continúa hasta la actualidad.
A mediados de junio de 1987, se inició con un grupo reducido de jóvenes que estudiaban en la facultad, lo que hoy sería una de los mayores referentes de todas las agrupaciones, que apunta a extenderse aún más en todas las extensiones de la Facultad de la UNLP.
Es notable este crecimiento ya que en las elecciones estudiantiles que se produjeron el 4, 5 y 6 de noviembre de este año 2015, en el que  obtuvo la Conducción del Centro de Estudiantes con 56,44% y el Claustro Estudiantil 56,01%, en el que votaron en total 4069 jóvenes y decidieron por 7mo año consecutivo que la Agrupación Rodolfo Walsh continúe en la dirección.
Su objetivo desde su comienzo tal como lo plantea en su blog fue el de transformar la Facultad en “Nacional, Popular e inclusiva”.
El nombre de la Agrupación lleva el nombre de Rodolfo Walsh por su gran militancia a que lo largo de toda su vida llevó adelante con Los Montoneros, al igual que su hija María Victoria, defendiendo sus derechos frente al gobierno de facto que se desarrollaba entre los años 1976 y 1983. Y por su excelente profesionalismo a la hora de contar lo que en realidad ocurría en esos años de dictadura, a pesar de la opresión por parte de los militares.

A lo largo de los años, siempre se preocupó por resolver los problemas que se presentaban y, además sin dejar de lado las sedes que fueron surgiendo fuera de la Universidad, las cuales al estar lejos tenían dificultades aún mayores. Como ocurrió en las últimas elecciones, la Agrupación fue la única que estuvo presente todo el año en las extensiones, ayudando a los estudiantes en todo lo que necesitaban.
Entrevista

“Siempre estamos aprendiendo, la vida es un aprendizaje”

Juan Manuel Senesse es uno de los muchos integrantes del Centro de Estudiantes que lleva el nombre del reconocido periodista militante argentino.

La agrupación Rodolfo Walsh es un centro de estudiantes de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata. Juan Manuel Senesse pertenece a la agrupación, está en segundo año de la Tecnicatura Superior en Periodismo Deportivo en la extensión que se encuentra en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). En la entrevista cuenta su experiencia y cómo fue que se enteró del centro de estudiantes.

-¿Cómo te enteraste de la Agrupación Rodolfo Walsh?

-Con la presencia de los chicos del Centro de estudiantes que pasaban por las aulas comentándonos sobre lo que hacían en la facultad y después los vi pintando afiches para pegar en las paredes que mostraban cosas de la Agrupación. 

-¿Hace cuánto pertenecés a la Agrupación?

-Desde el primer día que llegue a la facultad, cuando entré a la tecnicatura nos reunieron para darnos la charla inicial de la Agrupación como todos los años y al otro día hablé con Constanza Lacambra, integrante de la Agrupación y le dije que me quería sumar. Antes integraba una Agrupación Militante en la Universidad de La Matanza pero vi muchas cosas que no me gustaban, ni me sentía cómodo y por ese motivo me retiré. Ahora si lo estoy. Se formó un gran grupo de compañerismo y lucha en conjunto. Día a día vamos sumando más compañeros, lo cual enorgullece al centro.   

-En lo personal, ¿Qué cosas positivas te aportó pertenecer al centro de estudiantes? 

-Todo. Todo lo que sea una responsabilidad política y militante te genera cosas buenas. Tanto en lo discursivo como en la integración de una agrupación estudiantil. Gracias a pertenecer a este centro, cuando fue el congreso de Periodismo Deportivo en la Universidad de La Plata, tuve el placer de tomar un café con Cachito Vigil, cosas que jamás me hubieran pasado, creo, si no hubiera estado integrando a este centro. 

-¿Hubo algo negativo?


-No lo creo, la política en este sentido no tiene cosas negativas. Siempre estamos aprendiendo, la vida es un aprendizaje. 

-¿Cuál es tu rol específicamente en la agrupación? 

-Soy vocal suplente por segundo año consecutivo, gracias a las elecciones que tuvimos este año en la facultad.
 Ayudo como muchos de mis compañeros a fortalecer aun más la agrupación. Hacemos "Viernes Culturales". Son fiestas que realizamos en la extensión de la Ex ESMA para recaudar dinero. Por ejemplo, en el último viernes cultural todo lo recaudado lo usamos para pagar el micro para llevar y traer a los alumnos hasta la Universidad de La Plata, cuando fue el Congreso de periodismo deportivo.  

-¿Cuál es tu opinión sobre Rodolfo Walsh?
 

-Es el mejor periodista que ha tenido la Argentina, porque representa todo lo que tiene que ser un periodista en sí. La objetividad no existe, pero la supo concretar en el periodismo. Supo hacer el periodismo militante, que mucha gente lo estigmatiza, lo ve como algo negativo, pero no lo veo de esa manera. Todos tenemos nuestros propios intereses, nuestras ideologías. Es un periodista que ha dejado la vida luchando por la verdad y la justicia, por animarse a decir cosas que nadie nunca se animó. Esas son cosas que le faltan al periodismo de hoy en día, la gran mayoría es manejado por el dinero.


Atraparon a uno de los acusados por la muerte de Rodolfo Walsh

Arrestaron a Roberto González, uno de los acusados por el asesinato del periodista durante la última dictadura militar.
El 8 de julio de 2015, la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) de Brasil, capturaron a Roberto González, de 64 años, ex miembro de la policía federal argentina en Porto Alegre donde estaba viviendo. Se lo buscaba internacionalmente por el homicidio de Rodolfo Walsh y otros crímenes de lesa humanidad realizados en la última dictadura militar en Argentina.
El represor fue arrestado en la ciudad  de Viamão, a 40 kilómetros de Porto Alegre, donde residía hace casi 10 años. Según informó un portal local, Hora Zero, González convivió con Pedro Salvia, de 63 años, quien falleció el 18 de junio pasado y también era acusado y buscado por el asesinato del periodista.
González se encontraba prófugo desde el año 2006. Los jueces federales Sergio Torres, quien está a cargo de la causa madre de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y María Servini de Cubría dictaron una orden de captura internacional para el represor por la apropiación de un hijo de desaparecidos.
“Gonzalito”, como era conocido en la dictadura, quedó detenido en la cárcel de la Policía Federal en Porto Alegre, allí aguarda su traslado a una prisión regional donde espera que se realicen todos los trámites correspondientes para enviarlo a Argentina.
Alfredo Astiz, Jorge Acosta, Julio César Coronel, Enrique Yon, Ernesto Frimon Weber, Pedro Salvia, Juan Carlos Fotea, Juan Carlos Linarez, Roberto Naya, Héctor Febres, quien estaba preso y murió envenenado en una celda de Marcos Paz  Gonzalo Sánchez y Carlos Generoso son acusados de la muerte del periodista Rodolfo Walsh.
El autor de “Operación Masacre” fue asesinado el 25 de marzo de 1977, luego de escribir la Carta Abierta a la Junta Militar, lo emboscaron en San Juan y Entre Ríos por el grupo de tareas de la ESMA. Lo mataron en el momento y nunca se supo con exactitud donde se encuentran sus restos.